domingo, 7 de agosto de 2011

¿Periodismo por Twitter? También, gracias...

El Periodismo siempre ha tenido que nadar entre rumores y salvar (o perderse en) problemas de credibilidad. Los intereses empresariales, ya sean del propio medio, de anunciantes poderosos o de los políticos, han puesto entre la espada y la pared hasta a los directores que más arengan a favor de las libertades de opinión, expresión, información, prensa y demás. No en vano ya en el siglo pasado Luis Miró Quesada de la Guerra acuñó la famosa frase: "El periodismo puede ser la más noble de las profesiones o el más vil de los oficios”.


Siempre fue labor del periodista ético saber filtrar esos ruidos. Ahora, con Twitter y las nuevas herramientas, simplemente tiene que hacerlo más rápido y recordando que más vale pájaro en mano que (miles en este caso) volando. Esa es la única diferencia.

Y que mis ya no tan jóvenes colegas disculpen mi irreverencia, pero "lo conservador" hace tiempo que dejó de tener esa garantía de credibilidad casi exclusiva para enterarnos de lo que está pasando de la que habla en su blog el querido y siempre respetable maestro Juan Gargurevich. Desde hace algunos años, y cada vez más, nos enteramos de tantas cosas a través de medios alternativos que revelan verdades que medios "conservadores" desfiguran o simplemente ocultan.

Todas las fuentes se debe revisar con agudeza y cuidado, ayer, hoy y mañana. Las conservadoras y las modernas.

Pero claro, esto ya lo saben todos aquí.

Tal vez la historia del "tal 'Gerry' y la agencia de noticias que decía representar" no le dejó un buen sabor a mi @TioJuanito, así que me gustaría compartir con él algo que tal vez ayude a inclinar la balanza un poco más hacia el lado de lo que sí fue real: Twittero peruano ayudó a difundir la tragedia.

0 comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

El autor

Mi foto
No me gusta mi nombre. Quienes me conocen me dicen JEES.

Fui director de la revista de primaria de mi colegio, entrevisté a un futuro dos veces expresidente del Perú a los doce años y me metí en mi primer lío (serio) por escribir lo que pensaba en cuarto de secundaria.

Saliendo del colegio ingresé a la Facultad de Teología porque quería ser sacerdote, pero me curé a tiempo. Luego estudié filosofías orientales y terminé recibiendo iniciación brahmínica en la India en 1994.

Fue ahí donde un sadhu leyó mi carta astral y me dijo: "veo comunicación, comunicación, comunicación". No fue una sorpresa.

Me gradué de publicista, me dediqué principalmente al Periodismo, soy todo lo contrario a un relacionista público y tomo muy malas fotos pero mi sueño es ser fotógrafo. Por eso prefiero decir que soy comunicador.

Entender el internet, las herramientas digitales y las redes sociales se me hace misteriosamente sencillo, así que decidí dedicarme a solucionarle la vida a quienes se les complica con la modernidad.

Enseño hace casi veinticinco años. Hace cuatro en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega y hace uno en el Instituto San Ignacio (ISIL).

El número 3 y sus múltiplos me persiguen. Por eso blogueo de tres maneras: 
  • Opino aquí.
  • Cuando me inspiro, publico aquí.
  • Si sobra algo, está aquí
Aunque Facebook no me quiere, algunos de sus usuarios sí.