jueves, 6 de enero de 2011

Entrevista a Cristina Cifuentes, vicepresidenta del Parlamento de Madrid

Cristina Cifuentes
Conseguir una entrevista con ella fue más fácil de lo que me es concertar una con los congresistas peruanos. Un par de correos electrónicos, un par de mensajes por Twitter, y listo. A la hora exacta, ni un minuto más y ni un minuto menos, y a pesar de las seis horas de diferencia y los miles de kilómetros de distancia, Cristina Cifuentes, del Partido Popular, licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y magíster en Administración Pública y Dirección de Empresas, esperaba, sonriente, mis preguntas tras la pantalla de la computadora de su despacho.

España es el principal inversor extranjero directo en el Perú, con US$ 4 200 millones en el 2009. ¿Cómo ves la relación comercial con nuestro país?

Las perspectivas económicas del Perú son muy buenas debido a las medidas tomadas por el Gobierno. Para el mercado español, es un país emergente en el que se va a poder hacer mucho negocio y viceversa. Hace unos meses se llevó a cabo en Lima un foro de empresarios españoles y peruanos en el cual se discutió qué sectores eran los más propicios para la inversión.

¿Y cómo ves a los peruanos que viven en España? 

En todo el país hay aproximadamente unos 160 000 peruanos viviendo y trabajando de manera legal. En Madrid solamente está casi la mitad y 30 000 de ellos cuentan ya con doble nacionalidad. Para nosotros, los peruanos que están aquí no son solo un contingente de trabajo, sino también de creación de riqueza. 

El impacto de la gastronomía peruana es cada vez más notorio en el mundo. ¿Pasa lo mismo por allá? 

Madrid tal vez sea la ciudad de mayor cultura gastronómica y se está empezando a notar aquí la presencia de la cocina peruana, con varios restaurantes muy buenos. Hay uno que a mí me encanta y que han abierto en pleno centro de Madrid, aunque no voy tanto como me gustaría porque es carísimo (risas). Se llama "Astrid y Gastón" y es maravilloso. La comida peruana se está poniendo muy de moda y Gastón Acurio es un excelente embajador gastronómico de su país. Todo es espectacular: el trato, los platos que sirven y el lugar que han elegido para ponerlo. También otros peruanos han empezado a abrir negocios de hostelería con restaurantes. Es una comida muy apreciada porque es una especie de mezcla. 

Pero no siempre las cosas han sido color de rosa. Durante mucho tiempo recibíamos noticias de peligrosos delincuentes que eran de nacionalidad peruana.

Nunca hemos tenido la sensación de que el Perú sea un país exportador de delincuencia. Pueden haberse dado algunos casos. Ese problema sí lo hemos tenido, por ejemplo, con Colombia. Hace unos años no había prácticamente ninguna limitación para entrar en España y, en ese momento, ingresaron personas que pertenecían a mafias y cárteles de droga. Con el Perú no ha sucedido eso, por el contrario, es una inmigración que se integra muy bien. Además, tenemos a grandes peruanos perfectamente integrados a España. 

Ya que tocas ese tema, ¿cuál fue tu reacción al enterarte del Nobel para Vargas Llosa?

Es una cosa importantísima, porque él da a conocer la cultura peruana a través de sus libros. Vargas tiene doble nacionalidad, así que es español también y madrileño, ya que vive aquí. He tenido la suerte de conocerlo y para mí es un gran privilegio porque creo que es uno de los más grandes escritores vivos en lengua castellana. Al margen de su nacionalidad, y sabemos que, aún cuando tiene las dos, es peruano, nosotros lo sentimos como algo propio porque compartimos la lengua y, además, lo consideramos como alguien muy cercano.

Con el ganador del Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa,
a quien considera uno de los mejores escritores vivos de la lengua castellana.

¿Se hizo justicia con la literatura castellana? 

De alguna manera, la concesión del Nobel a Vargas Llosa ha sido un desagravio a los grandísimos escritores de este último siglo en lengua castellana. Personalmente, creo que la historia del Nobel se verá siempre empañada por no habérsele concedido al más grande escritor hispanohablante, Jorge Luis Borges (esto es una opinión absolutamente mía). Creo que la Academia cometió una gran injusticia al no premiarlo. Con García Márquez y ahora con Vargas la lengua castellana se siente bien representada en los Nobel. 

Regresemos al tema migratorio. Siendo vecinos de Francia, ¿cómo están tomando las medidas de ese Gobierno, bastante mal vistas por supuesto por la comunidad internacional?

Es un tema complicado, pero hay un hecho cierto: en Europa compartimos fronteras y, aparte del territorio propio, la Unión Europea tiene lo que se llama el "territorio Schengen", que significa que no hay fronteras. Es decir, una vez que una persona entra a cualquier país que pertenezca al Schengen, puede circular libremente por todos ellos (Alemania, Austria, Bélgica, España, Francia, Grecia, Holanda, Italia, Luxemburgo, Portugal, Dinamarca, Suecia y Finlandia). Ello significa que la política de inmigración que se tome en uno de estos países, lógicamente, afecta al resto. Francia tiene derecho, como país soberano, a que los inmigrantes que han entrado de manera ilegal, que no tienen arraigo y que, además, cometen actos delictivos, puedan ser expulsados. 

Pero da la impresión de que se les está expulsando por un tema racial.

Y eso es lo que no me gusta. Tal vez el Gobierno francés no lo está explicando bien. No se entiende que, cuando una persona comete un delito, se expulsa no solo a esa persona, sino a toda su familia. Entiendo que la inmigración es un tema que hay que regular con mucho cuidado porque estamos en un momento de crisis económica generalizada, en el cual hay problemas tremendos con el trabajo. En la Unión Europea, el promedio de desempleo es del 10 % y en España llega al 20 %. Ello significa que no se puede tener una política de inmigración hecha a la ligera, ya que aceptar a más inmigrantes de los que un país puede soportar significa condenar a esos mismos inmigrantes a vivir en la pobreza y la marginación. Aunque es un tema delicado, no comparto que se den expulsiones masivas y mucho menos por cuestión de raza o de religión. Eso es inconstitucional.

Mujeres en la política 

En pocas semanas asumirá la primera alcaldesa limeña elegida por voto popular. En Europa, el impulso de la mujer en política ha sido muy notorio y nos llevan años de ventaja. 

Es cierto que en Europa vamos un poco más adelante en este tema. Acá ya hemos tenido mujeres alcaldesas desde hace muchos años, también en la presidencia del Senado, del Congreso. Aquí en Madrid, no solo yo soy mujer en la Mesa Directiva, sino que la mayoría, incluida la presidenta, lo somos. 

¿Eso es fruto de la ley de paridad? 

Esa ley, que fue promulgada por el Gobierno socialista, establece que en toda lista electoral debe haber una proporción de sesenta a cuarenta por ciento, ya sea de mayoría de mujeres o de hombres. También establece que vayan en tramos de cinco para que no entren los hombres primero y las mujeres al final o viceversa. A pesar de que esto ha hecho que la presencia de la mujer en política sea evidente, debo confesar que no estoy a favor de ella, ya que creo que la discriminación, ni cuando es favorable para las mujeres, nos beneficia. Yo estoy a favor de que a las mujeres y a los hombres se les valore por su capacidad, no por el hecho de ser de este u otro sexo. 

Entonces, ¿no crees que el efecto haya sido positivo? 

Creo que a ese mismo fin podemos llegar de otra manera, aunque sea con un camino más largo. No quiero sentir que estoy en un puesto por el hecho de ser mujer y la ley de paridad así lo exige, sino porque en un momento dado se me considera la persona más capacitada para ocupar este puesto. Cuando trabajo, no me fijo en si son hombres o mujeres, sino en que quiero a mi lado a las personas más aptas y competentes. Se han dado casos en los que en una lista electoral se presentaron todas mujeres y el Tribunal Constitucional la impugnó. ¿Por qué no pueden ser todas mujeres o todos hombres? La sociedad actual está lista para que no se nos tenga que imponer como lo que se llama "mujer-cuota", eso es muy humillante.

Una mujer de éxito

Cristina Cifuentes Cuencas es de Madrid y está en la política desde hace más de veinte años. Es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid con una maestría en Administración Pública y Dirección de Empresas del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset. Sigue estudiando y actualmente lleva el curso de Doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Además de ser vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, es portavoz del Partido Popular en la Comisión de Presidencia, Justicia e Interior en el Parlamento Regional. En el Partido Popular de Madrid, integró el Comité Ejecutivo, el de Dirección y la Junta Directiva Regional. Preside también el Comité de Derechos y Garantías y la Comisión Gestora del Partido Popular de Colmenarejo.

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El autor

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No me gusta mi nombre. Quienes me conocen me dicen JEES.

Fui director de la revista de primaria de mi colegio, entrevisté a un futuro dos veces expresidente del Perú a los doce años y me metí en mi primer lío (serio) por escribir lo que pensaba en cuarto de secundaria.

Saliendo del colegio ingresé a la Facultad de Teología porque quería ser sacerdote, pero me curé a tiempo. Luego estudié filosofías orientales y terminé recibiendo iniciación brahmínica en la India en 1994.

Fue ahí donde un sadhu leyó mi carta astral y me dijo: "veo comunicación, comunicación, comunicación". No fue una sorpresa.

Me gradué de publicista, me dediqué principalmente al Periodismo, soy todo lo contrario a un relacionista público y tomo muy malas fotos pero mi sueño es ser fotógrafo. Por eso prefiero decir que soy comunicador.

Entender el internet, las herramientas digitales y las redes sociales se me hace misteriosamente sencillo, así que decidí dedicarme a solucionarle la vida a quienes se les complica con la modernidad.

Enseño hace casi veinticinco años. Hace cuatro en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega y hace uno en el Instituto San Ignacio (ISIL).

El número 3 y sus múltiplos me persiguen. Por eso blogueo de tres maneras: 
  • Opino aquí.
  • Cuando me inspiro, publico aquí.
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Aunque Facebook no me quiere, algunos de sus usuarios sí.